A
todos nos ha pasado en alguna ocasión una coincidencia que parecía tan
improbable que nos resulta mágica, como si existieran conexiones entre sucesos,
personas o información a través de hilos invisibles.
Seguro que alguna vez te ha pasado que un libro
o un anuncia publicitario te han dado la respuesta a esa duda que continuamente
te estabas planteando, que ibas a llamar por teléfono a una persona y en ese
mismo instante, es ella la que te llama, que has tenido un encuentro inesperado
en un lugar inesperado o que has encontrado a la persona exacta cuando la necesitabas
apareciendo de la nada y te facilita la ayuda que estás necesitando.
Esto
no es casualidad, sino sincronicidad, OTRO aspecto enigmático y sorprendente
del universo.
El psicólogo Carl G. Jung, acuñó el término de sincronicidad como
la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se
puede explicar pero que tiene cierto sentido para la persona que lo vive u
observa.
Las corazonadas, las casualidades y los
llamados acontecimientos sincrónicos encierran un mensaje de nuestra alma que
nos corresponde interpretar, son
como pistas que nos llevan a una comprensión más amplia de nosotros mismos.
Este tipo de coincidencias ocurren más a menudo
de lo que pensamos. Son mensajes que nos envía la vida dirigiendo nuestros
pasos. También son señales o avisos de la vida para que confiemos en ella.
Mientras
mantenemos una actitud receptiva y de apertura, dejándonos llevar por nuestra
intuición y nuestra sabiduría interior, nos abriremos a "la magia"
que nos ofrece la experiencia de la sincronicidad. Si sabemos escucharla puede
convertirse en una buena guía para nuestras vidas.
Hasta la próxima amig@s...
¡¡ Buena vibra !!

No hay comentarios:
Publicar un comentario